En la mayoría de las viviendas, la calefacción más barata de usar es la bomba de calor (aerotermia o aire-aire), porque entrega entre 3 y 4 kWh de calor por cada kWh de electricidad que consume. Le siguen, por lo general, los pellets y la caldera de gas natural de condensación. Los radiadores eléctricos convencionales suelen ser la opción más cara por hora de uso. Pero la respuesta exacta depende de lo que pagues por cada combustible, y eso se calcula con una fórmula muy sencilla.

La fórmula clave: coste por kWh útil

Comparar facturas entre sistemas distintos es engañoso porque cada combustible se vende en una unidad diferente (kWh, litros, kilos, bombonas). La forma correcta de compararlos es calcular cuánto te cuesta cada kWh de calor que llega realmente a la casa:

Coste por kWh útil = precio del kWh del combustible / rendimiento del equipo

  • El precio del kWh es lo que pagas por cada kWh de energía que compras. En electricidad y gas natural aparece directamente en la factura; en gasóleo, butano o pellets hay que convertir litros o kilos a kWh.
  • El rendimiento indica qué parte de esa energía se convierte en calor útil. Una caldera con rendimiento del 90 % aprovecha 0,9 kWh de cada kWh de gas. Una bomba de calor con SCOP 4 entrega 4 kWh de calor por cada kWh eléctrico.

Si quieres hacer el cálculo con tus propios precios, puedes usar nuestra calculadora de coste de calefacción.

Rendimiento de cada sistema

Bomba de calor: COP y SCOP

La bomba de calor no genera calor quemando nada: lo extrae del aire exterior (aerotermia o splits aire-aire) y lo traslada al interior. Por eso su rendimiento supera el 100 %.

  • COP: rendimiento instantáneo medido en unas condiciones de ensayo concretas.
  • SCOP: rendimiento estacional, es decir, la media de toda la temporada de calefacción. Es el dato que conviene mirar, porque con más frío exterior el rendimiento baja. El IDAE explica que el SCOP de calefacción se obtiene según la norma UNE-EN 14825.

Calderas de gas natural, butano y gasóleo

Una caldera de condensación aprovecha parte del calor del vapor de los humos y alcanza rendimientos más altos que una caldera estándar o de baja temperatura, según la guía de calefacción individual del IDAE. Las calderas antiguas, mal mantenidas o sobredimensionadas pueden rendir bastante menos de lo que indica su placa.

Radiadores eléctricos y acumuladores

Un radiador eléctrico, un calefactor o un acumulador convierten prácticamente toda la electricidad en calor (rendimiento cercano al 100 %), pero no multiplican la energía como la bomba de calor. Los acumuladores tienen sentido si cargan en las horas más baratas de una tarifa con discriminación horaria. Para saber cuánto gasta un aparato concreto, revisa nuestra calculadora de consumo de electrodomésticos.

Estufas y calderas de pellets

La biomasa en forma de pellets se vende por kilos. Como orientación, un kilo de pellet de buena calidad aporta en torno a 4,5-5 kWh, y los equipos modernos rinden alrededor del 85-90 %. Exigen espacio para almacenar el combustible, carga periódica y limpieza de cenizas.

Tabla de rendimientos orientativos

Sistema Rendimiento orientativo Unidad de compra Conversión aproximada
Bomba de calor (aerotermia / aire-aire) SCOP 3-4,5 (300-450 %) kWh eléctrico Directa
Caldera de gas natural de condensación 90-95 % kWh de gas Directa
Caldera de gas natural convencional 75-85 % kWh de gas Directa
Caldera de butano 85-90 % Bombona de 12,5 kg ~12,5-13 kWh por kg
Caldera de gasóleo 80-90 % Litro ~10 kWh por litro
Radiador eléctrico / acumulador ~100 % kWh eléctrico Directa
Estufa o caldera de pellets 85-90 % Kilo / saco ~4,5-5 kWh por kg

Los rendimientos dependen del modelo, la instalación y el mantenimiento. Consulta siempre la ficha técnica de tu equipo.

Comparativa con precios ilustrativos

Los precios de la energía cambian cada mes (y la tarifa regulada de gas, cada trimestre), así que la siguiente tabla no refleja precios actuales: usa valores redondos de ejemplo para mostrar cómo funciona la fórmula. Para tus números reales, mira tu factura o el comparador de la CNMC.

Sistema Precio del kWh (ejemplo) Rendimiento (ejemplo) Coste por kWh útil
Bomba de calor SCOP 3,5 0,15 € (electricidad) 3,5 0,043 €
Pellets 0,065 € 0,85 0,076 €
Gas natural, caldera de condensación 0,08 € 0,92 0,087 €
Gas natural, caldera convencional 0,08 € 0,80 0,100 €
Acumulador en horas valle 0,10 € (electricidad) 1 0,100 €
Butano 0,10 € 0,90 0,111 €
Gasóleo 0,10 € 0,85 0,118 €
Radiador eléctrico 0,15 € (electricidad) 1 0,150 €

Con estos valores de ejemplo, la bomba de calor produce cada kWh de calor a menos de un tercio de lo que cuesta con un radiador eléctrico enchufado a la misma tarifa. El orden puede variar si en tu caso un combustible está especialmente barato o caro.

Caso práctico: una vivienda que necesita 6.000 kWh de calor al año

Supongamos un piso que, por su tamaño, clima y aislamiento, necesita 6.000 kWh de calor útil a lo largo del invierno. Aplicando los costes por kWh útil de la tabla anterior (todos ilustrativos):

  • Bomba de calor: 6.000 × 0,043 = 258 €
  • Pellets: 6.000 × 0,076 = 456 €
  • Caldera de gas de condensación: 6.000 × 0,087 = 522 €
  • Butano: 6.000 × 0,111 = 666 €
  • Gasóleo: 6.000 × 0,118 = 708 €
  • Radiadores eléctricos: 6.000 × 0,15 = 900 €

La diferencia entre el sistema más barato y el más caro supera los 600 € al año en este ejemplo. Ojo: el cálculo solo incluye la energía consumida. No cuenta los términos fijos (potencia contratada en luz, término fijo del gas), el alquiler del contador, el mantenimiento ni la inversión inicial. Una bomba de calor cuesta bastante más de instalar que unos radiadores eléctricos, así que conviene estimar en cuántos años se amortiza. Puedes probar distintos escenarios con la calculadora de coste de calefacción.

Qué más tener en cuenta antes de elegir

  • Clima: en zonas muy frías el SCOP de una bomba de calor aire-agua baja; elige equipos con buen rendimiento a bajas temperaturas.
  • Aislamiento: una casa mal aislada multiplica los kWh necesarios, sea cual sea el sistema. A veces mejorar ventanas da más ahorro que cambiar de caldera.
  • Uso: para calentar una habitación unas pocas horas, un aparato eléctrico puede ser razonable aunque su kWh útil sea caro, porque la inversión es mínima.
  • Infraestructura: sin acometida de gas natural, las opciones reales se reducen a electricidad, butano, gasóleo o biomasa.
  • Tarifa: en gas natural, si consumes menos de 50.000 kWh al año puedes acogerte a la tarifa de último recurso (TUR), cuyo precio publica el BOE cada trimestre.

Preguntas frecuentes

¿La aerotermia es siempre la calefacción más barata?

En coste por kWh útil suele serlo, porque su rendimiento estacional multiplica la electricidad consumida. Sin embargo, la instalación es cara y en viviendas con poco uso de calefacción la amortización puede tardar muchos años.

¿Qué es mejor, una caldera de gas natural o una de gasóleo?

Con precios habituales, el gas natural suele salir más barato por kWh útil, y las calderas de condensación de gas son más eficientes. El gasóleo solo compite si su precio por litro está especialmente bajo o no hay red de gas.

¿Los radiadores eléctricos de bajo consumo gastan menos?

No pueden superar el rendimiento del 100 %: todos convierten 1 kWh eléctrico en 1 kWh de calor. Lo que sí ayuda es un buen termostato y programación, que evitan que funcionen más tiempo del necesario.

¿Cómo sé el precio real del kWh que pago?

En luz y gas natural, divide el importe del término de energía de tu factura entre los kWh consumidos. En gasóleo, butano o pellets, divide el precio de compra entre los kWh que contiene (litros o kilos por su poder calorífico).