El truco que más ahorra en calefacción es también el más sencillo: ajustar el termostato a 19-21 °C durante el día y a 15-17 °C por la noche, como recomienda el IDAE. Según su Guía práctica de la energía, cada grado de más aumenta el consumo en torno a un 7 %. A partir de ahí, un termostato programable, válvulas termostáticas, unas ventanas que no dejen escapar el calor y unos radiadores bien purgados completan el ahorro sin renunciar al confort.

La temperatura adecuada: 19-21 °C de día y 15-17 °C de noche

La Guía práctica de la energía del IDAE señala que una temperatura de entre 19 y 21 °C es suficiente para la mayoría de las personas durante el día, y que en los dormitorios, por la noche, bastan 15-17 °C para estar cómodo. En su página de recomendaciones para hogares, el IDAE insiste en la misma idea: 21 °C con ropa adecuada son suficientes para mantener el confort.

Momento / estancia Temperatura recomendada Comentario
Día, zonas de estar 19-21 °C Con ropa de abrigo ligera en casa
Noche, dormitorios 15-17 °C Suficiente para dormir con ropa de cama adecuada
Casa vacía unas horas Bajar o apagar Programa el encendido antes de volver

Cada grado cuenta: el 7 %

El IDAE cifra en aproximadamente un 7 % el aumento del consumo por cada grado que se sube el termostato. Es una estimación media: el efecto real depende del clima, del aislamiento y del sistema de calefacción, pero da una idea clara de lo que cuesta pasar de 20 a 23 °C.

Caso práctico: bajar de 23 °C a 20 °C

Imagina un hogar que mantiene la calefacción a 23 °C y gasta 800 € por temporada. Aplicando de forma simplificada la regla del 7 % por grado (cálculo ilustrativo):

  • Bajar 1 grado (22 °C): ahorro aproximado del 7 % → 56 €
  • Bajar 2 grados (21 °C): ahorro aproximado del 14 % → 112 €
  • Bajar 3 grados (20 °C): ahorro aproximado del 21 % → 168 €

Es una aproximación lineal, pensada para hacerse una idea del orden de magnitud. Para un cálculo con tu sistema y tu precio de la energía, usa nuestra calculadora de coste de calefacción.

Termostato programable: calor solo cuando lo necesitas

Un termostato programable o inteligente enciende y apaga la calefacción según un horario: más temperatura cuando estás en casa, menos de noche o cuando sales. El IDAE indica que instalar termostatos programables o válvulas termostáticas permite ahorrar entre un 8 y un 13 % de energía, y los considera soluciones asequibles y fáciles de instalar.

Algunos consejos para programarlo bien:

  • Haz que el encendido se adelante unos minutos a tu llegada o a tu hora de levantarte, en lugar de encenderlo al máximo al llegar.
  • No subas el termostato por encima de lo necesario pensando que la casa se calentará antes: no es así, solo se alcanzará una temperatura más alta y gastarás más.
  • El IDAE aconseja apagar la calefacción por la noche y, por la mañana, no encenderla hasta haber ventilado y cerrado las ventanas.

Válvulas termostáticas en los radiadores

Las válvulas termostáticas regulan cada radiador por separado. Así puedes tener el salón a 20 °C y los dormitorios más frescos, o mantener casi cerrada una habitación que no usas. Sustituyen a la llave manual del radiador y se instalan en poco tiempo. En edificios con calefacción central, además, permiten controlar el gasto si hay repartidores de costes.

Ventanas y aislamiento: que el calor no se escape

Una parte importante del calor de una vivienda se pierde por ventanas, puertas y cajetines de persiana. Medidas de menor a mayor inversión:

Medida Coste orientativo Efecto
Cerrar persianas y cortinas al anochecer Gratis Reduce pérdidas por el cristal durante la noche
Abrir cortinas en las horas de sol Gratis Aprovecha la ganancia solar gratuita
Burletes en puertas y ventanas Bajo Elimina corrientes de aire y rendijas
Aislar el cajetín de la persiana Bajo-medio Evita una fuga de aire muy habitual
Doble acristalamiento y rotura de puente térmico Alto Mejora el aislamiento de forma duradera

El IDAE recomienda, en caso de renovar ventanas, instalar doble cristal o doble ventana y carpinterías con rotura de puente térmico.

Purgar los radiadores y mantener la caldera

Cuando un radiador tiene aire, se calienta por abajo y queda frío por arriba: emite menos calor y la caldera trabaja más para nada. Purgarlos al inicio de la temporada es sencillo:

  1. Con la calefacción apagada y los radiadores fríos, coloca un recipiente bajo el purgador.
  2. Abre el purgador con una llave o destornillador hasta que deje de salir aire y empiece a salir agua.
  3. Cierra y comprueba la presión de la caldera; si ha bajado, rellénala según el manual.

El mantenimiento de la caldera también importa: una caldera bien ajustada quema el combustible con mejor rendimiento. Además, no tapes los radiadores con muebles, cortinas largas o ropa tendida, porque impiden que el calor circule por la habitación.

Ventilar bien: pocos minutos bastan

Ventilar es necesario para renovar el aire y evitar humedades, pero dejar las ventanas abiertas mucho rato con la calefacción encendida es tirar el dinero. El IDAE recuerda que en invierno suele bastar con abrir las ventanas unos pocos minutos; la referencia habitual es en torno a 10 minutos. Mejor hacerlo con la calefacción apagada y abriendo ventanas enfrentadas para que el aire se renueve rápido.

Otros trucos que suman

  • Viste acorde a la estación: un jersey en casa permite bajar uno o dos grados sin notar la diferencia.
  • Cierra las puertas de las habitaciones que no uses para no calentar espacio vacío.
  • Usa alfombras en suelos fríos, sobre todo en plantas bajas.
  • Cuidado con los calefactores eléctricos de apoyo: su consumo por hora puede ser alto. Comprueba lo que gastan con la calculadora de consumo de electrodomésticos.
  • Compara el coste de tu sistema con otras opciones en la calculadora de coste de calefacción.

Preguntas frecuentes

¿Es mejor dejar la calefacción encendida todo el día a baja temperatura o apagarla?

En general, conviene apagarla o bajarla cuando no estás y durante la noche, y programar el encendido. El IDAE recomienda apagar la calefacción mientras se duerme. En viviendas con suelo radiante, que tarda mucho en calentarse, puede compensar bajarla en lugar de apagarla.

¿Cuánto se ahorra bajando un grado la calefacción?

Según el IDAE, alrededor de un 7 % del consumo de calefacción por cada grado. Es una media orientativa que varía con el clima y el aislamiento de la vivienda.

¿Merece la pena poner válvulas termostáticas?

Sí, en la mayoría de los casos. El IDAE estima un ahorro de entre el 8 y el 13 % al instalar válvulas termostáticas o termostatos programables, con una inversión baja.

¿Cada cuánto hay que purgar los radiadores?

Lo habitual es hacerlo al comienzo de cada temporada de calefacción y siempre que notes que un radiador se queda frío en la parte superior o hace ruido de burbujas.