Para saber cuánto consume un electrodoméstico basta con multiplicar su potencia en kilovatios (kW) por las horas que está funcionando: el resultado son kilovatios hora (kWh), la unidad que aparece en tu factura. Un horno de 2.000 W (2 kW) encendido una hora consume 2 kWh; una bombilla LED de 10 W encendida cinco horas consume 0,05 kWh. Con esa cifra y el precio de tu kWh puedes estimar lo que te cuesta cada aparato.

La fórmula básica: kWh = potencia (kW) × horas

La potencia suele venir en vatios (W) en la placa de características del aparato, en el manual o en la ficha del producto. Para pasarla a kilovatios, divide entre 1.000.

  • Consumo (kWh) = potencia (kW) × horas de uso
  • Coste (€) = consumo (kWh) × precio del kWh

Hay un matiz importante: la potencia de la etiqueta es la máxima, y muchos aparatos no la usan todo el tiempo. El frigorífico arranca y para el compresor por ciclos; la lavadora solo tira de sus 2.000 W mientras calienta el agua; el aire acondicionado inverter modula su potencia. Por eso, cuando exista, es mejor usar el consumo anual o por ciclo de la etiqueta energética, que ya refleja un uso normalizado.

Si no quieres hacer las cuentas a mano, nuestra calculadora de consumo de electrodomésticos aplica esta fórmula aparato por aparato y te da el gasto diario, mensual y anual.

Qué precio del kWh usar

En este artículo usamos 0,15 €/kWh como precio de ejemplo, no como precio real de mercado. Tu precio depende de tu contrato (mercado libre o PVPC), del tramo horario y del mes. Además, sobre la energía se aplican impuestos: desde el 1 de junio de 2026, el Impuesto Especial sobre la Electricidad es del 5,11269632 % y el IVA del 21 %. Si tu precio de referencia no incluye impuestos, un kWh de 0,15 € acaba costando alrededor de 0,19 € una vez aplicados (0,15 × 1,0511 × 1,21).

Tabla de potencias típicas de los electrodomésticos

Los valores siguientes son rangos orientativos. Cada modelo es distinto, así que consulta siempre la placa o la etiqueta de tu aparato.

Aparato Potencia típica Comentario
Frigorífico combi 100 – 250 W Funciona por ciclos; mejor mirar kWh/año de la etiqueta
Horno eléctrico 2.000 – 3.500 W Alta potencia, uso concentrado
Placa de inducción o vitrocerámica 1.200 – 2.500 W por zona Con varias zonas puede superar 7.000 W
Lavadora 1.800 – 2.500 W El pico es al calentar el agua
Lavavajillas 1.800 – 2.400 W Igual que la lavadora: el calentamiento manda
Secadora 2.000 – 3.000 W Las de bomba de calor gastan bastante menos
Termo eléctrico 1.500 – 2.500 W Mantiene el agua caliente todo el día
Radiador o calefactor eléctrico 1.000 – 2.500 W Uno de los mayores consumos en invierno
Aire acondicionado (split doméstico) 700 – 1.500 W eléctricos Depende de la capacidad y la eficiencia
Microondas 800 – 1.200 W Usos cortos
Hervidor de agua 1.800 – 2.200 W Muy potente, pero pocos minutos
Plancha 1.500 – 2.400 W
Secador de pelo 1.200 – 2.200 W
Televisor LED 50 – 150 W Según tamaño y brillo
Ordenador portátil 30 – 90 W Un sobremesa puede pasar de 200 W
Bombilla LED 5 – 12 W Frente a 40 – 100 W de una incandescente
Router wifi 6 – 15 W Encendido 24 horas

Qué electrodomésticos gastan más

La potencia por sí sola no dice quién gasta más: un hervidor de 2.000 W usado cinco minutos al día consume poco, mientras que un frigorífico de 150 W encendido todo el año suma mucho. Lo que cuenta es potencia × tiempo. Según el IDAE, la calefacción y el agua caliente concentran la mayor parte de la energía que se consume en los hogares españoles, y entre los electrodomésticos el frigorífico destaca por funcionar sin descanso.

Los grandes consumidores habituales en una vivienda con suministro eléctrico son:

  1. Calefacción eléctrica (radiadores, acumuladores, bomba de calor): en invierno puede ser el primer gasto de la casa.
  2. Termo eléctrico: calienta y mantiene el agua a temperatura todo el día, también cuando nadie la usa.
  3. Frigorífico y congelador: potencia moderada, pero 8.760 horas al año.
  4. Horno y placa: potencias muy altas en cocinados largos.
  5. Secadora: cada ciclo puede consumir entre 2 y 4 kWh en modelos de resistencia.
  6. Aire acondicionado: en verano, con muchas horas de uso, se dispara.

Estimación de consumo mensual por aparato

Con el precio de ejemplo de 0,15 €/kWh y un uso razonable, estas son cifras aproximadas:

Aparato Uso supuesto kWh/mes aprox. Coste/mes (ejemplo)
Radiador eléctrico de 1.500 W 4 h/día 180 27,00 €
Termo eléctrico de 80 L uso diario normal 90 – 120 13,50 – 18,00 €
Frigorífico (etiqueta 250 kWh/año) continuo 21 3,15 €
Horno de 2.500 W 4 h/semana (a media potencia efectiva) 25 – 30 3,75 – 4,50 €
Secadora de resistencia 8 ciclos/mes de 3 kWh 24 3,60 €
Televisor de 100 W 4 h/día 12 1,80 €
Bombillas LED (10 de 8 W) 4 h/día 9,6 1,44 €

Caso práctico: la factura de una vivienda tipo

Imagina un piso con radiadores eléctricos, termo y frigorífico en enero. Vamos a calcular el consumo de los tres aparatos principales a 0,15 €/kWh (precio de ejemplo):

  • Dos radiadores de 1.500 W, 4 horas al día cada uno: 2 × 1,5 kW × 4 h × 31 días = 372 kWh.
  • Termo de 2.000 W que funciona de media 1,5 horas al día: 2 kW × 1,5 h × 31 = 93 kWh.
  • Frigorífico con 300 kWh/año en la etiqueta: 300 / 12 = 25 kWh.

Total: 490 kWh × 0,15 € = 73,50 € solo en energía de estos tres aparatos. Si cada radiador funcionara una hora menos al día, el ahorro sería de 93 kWh, unos 13,95 € ese mes. Con un termostato bien ajustado (el IDAE recomienda entre 19 y 21 °C en calefacción) y programando el termo para que caliente solo en las horas necesarias, la diferencia se nota rápidamente.

Para ver el impacto completo en tu recibo, con término de potencia, impuestos y alquiler del contador, puedes usar la calculadora de la factura de la luz.

El consumo en espera (standby): el gasto invisible

Muchos aparatos siguen consumiendo cuando parecen apagados: televisores, decodificadores, consolas, equipos de música, microondas con reloj, cargadores enchufados o el propio ordenador en reposo. Individualmente suelen ser pocos vatios, pero están conectados las 24 horas.

Un ejemplo sencillo: si sumando todos los aparatos en espera de la casa tienes 20 W permanentes, eso son 0,02 kW × 8.760 h = 175 kWh al año, unos 26 € con el precio de ejemplo. No es la partida más grande, pero se elimina casi sin esfuerzo:

  • Usa regletas con interruptor para la zona de la televisión y del ordenador.
  • Desenchufa los cargadores cuando no los uses.
  • Activa los modos de ahorro y el apagado automático en televisores y consolas.
  • Revisa los aparatos antiguos: la normativa europea de diseño ecológico limita hoy el consumo en espera de los nuevos, pero los equipos viejos pueden gastar bastante más.

Para identificar qué aparatos de tu casa tienen más peso, prueba a introducirlos en la herramienta de consumo de electrodomésticos con tus horas reales de uso.

Preguntas frecuentes

¿Dónde veo la potencia de un electrodoméstico?

En la placa de características, normalmente en la parte trasera o inferior del aparato, en el manual de instrucciones o en la ficha del producto. Si tiene etiqueta energética, el código QR lleva a su ficha en la base de datos europea EPREL, donde aparece el consumo declarado.

¿Es lo mismo potencia que consumo?

No. La potencia (W o kW) indica cuánta energía demanda el aparato en cada instante; el consumo (kWh) es esa potencia acumulada durante un tiempo. Un aparato potente usado poco puede gastar menos que otro modesto encendido todo el día.

¿Qué electrodoméstico gasta más en una casa?

Si la calefacción o el agua caliente son eléctricas, suelen ser lo que más consume. Entre los electrodomésticos de uso continuo, el frigorífico es el que más pesa a lo largo del año, sobre todo si es antiguo.

¿Merece la pena desenchufar los aparatos en standby?

Sí, sobre todo los que acumulan muchos vatios en espera, como televisores antiguos, decodificadores o equipos de sonido. Con una regleta con interruptor el ahorro es automático y no cuesta esfuerzo.