Un aire acondicionado doméstico de unas 3.000 frigorías (unos 3,5 kW de frío) suele consumir entre 0,4 y 1 kWh por cada hora de funcionamiento, según su eficiencia, la temperatura elegida y el calor exterior. Con un precio de ejemplo de 0,15 €/kWh, eso son entre 6 y 15 céntimos por hora, y entre 0,50 y 1,20 € al día con un uso de ocho horas. Abajo te explicamos de dónde salen estas cifras y cómo calcular las de tu equipo.
Potencia eléctrica frente a capacidad de refrigeración
El error más común es confundir lo que el aparato enfría con lo que el aparato gasta. Son dos números distintos y ambos aparecen en la ficha técnica:
- Capacidad de refrigeración: el calor que extrae de la habitación. Se expresa en kW o, en el lenguaje comercial español, en frigorías por hora. La equivalencia es 1 kW ≈ 860 frigorías/h, así que un equipo de 3.000 frigorías tiene unos 3,5 kW de capacidad.
- Potencia eléctrica absorbida: la electricidad que consume para conseguirlo. Es la que cuenta en la factura y suele ser tres o más veces menor que la capacidad de frío.
Esto es posible porque un aire acondicionado no “fabrica” frío: es una bomba de calor que traslada calor de dentro hacia fuera. Por cada kWh eléctrico mueve varios kWh de calor.
Qué es el SEER y por qué importa
La relación entre el frío producido y la electricidad consumida es el rendimiento. El EER lo mide en unas condiciones fijas, mientras que el SEER (rendimiento estacional) lo calcula a lo largo de toda una temporada de verano, con días suaves y días muy calurosos. Es el dato que aparece en la etiqueta energética del equipo y el más útil para comparar.
Un SEER de 7 significa que, de media en la temporada, el aparato entrega 7 kWh de frío por cada kWh de electricidad. Cuanto más alto, menos gasta para enfriar lo mismo. La etiqueta de los climatizadores sigue usando, por ahora, la escala con clases A+++ a D:
| Clase energética (refrigeración) | SEER |
|---|---|
| A+++ | 8,5 o más |
| A++ | 6,1 – 8,5 |
| A+ | 5,6 – 6,1 |
| A | 5,1 – 5,6 |
| B | 4,6 – 5,1 |
La fórmula práctica es: consumo eléctrico medio (kW) ≈ demanda de frío (kW) / SEER. Si la habitación necesita de media 3 kW de frío y el equipo tiene un SEER de 6, consumirá alrededor de 0,5 kW.
Inverter o no inverter
Un equipo inverter regula la velocidad del compresor: arranca fuerte para bajar la temperatura y luego trabaja a baja potencia para mantenerla. Uno convencional (todo o nada) se enciende al 100 % y se apaga por completo, una y otra vez. El inverter evita esos picos, mantiene la temperatura más estable y, en usos prolongados, consume bastante menos. Hoy casi todos los splits domésticos que se venden son inverter, pero si conservas un equipo antiguo, probablemente no lo sea.
Cuánto cuesta por hora, por día y por mes
Para estos ejemplos usamos 0,15 €/kWh como precio de ejemplo, no como precio actual. Tu precio real depende de tu tarifa y del horario. Recuerda que sobre la energía se aplican el Impuesto Especial sobre la Electricidad (5,11269632 % desde el 1 de junio de 2026) y el IVA del 21 %.
| Equipo (aprox. 3.000 frigorías) | Consumo medio | Coste/hora | 8 h/día | 30 días |
|---|---|---|---|---|
| Inverter eficiente (SEER ≈ 8) | 0,4 kWh/h | 0,06 € | 0,48 € | 14,40 € |
| Inverter medio (SEER ≈ 6) | 0,6 kWh/h | 0,09 € | 0,72 € | 21,60 € |
| Equipo antiguo no inverter | 1,0 kWh/h | 0,15 € | 1,20 € | 36,00 € |
Son valores orientativos: en una ola de calor, con la habitación orientada al sol o con la consigna muy baja, el consumo real puede ser mayor. Puedes probar con los datos de tu equipo en la calculadora de consumo de electrodomésticos.
Caso práctico: el salón en julio
Lucía tiene un split inverter de 3.000 frigorías en el salón y lo usa de 15:00 a 23:00 (8 horas) durante todo julio. Según su ficha técnica, la potencia eléctrica nominal es de 0,95 kW, pero al trabajar a carga parcial la mayor parte del tiempo su consumo medio ronda los 0,6 kW.
- Consumo diario: 0,6 kW × 8 h = 4,8 kWh.
- Consumo en julio: 4,8 × 31 = 148,8 kWh.
- Coste de la energía con el precio de ejemplo: 148,8 × 0,15 = 22,32 €.
Ahora Lucía sube el termostato de 23 °C a 25 °C. Las estimaciones más citadas, atribuidas al IDAE, sitúan el aumento de consumo en torno a un 7 % por cada grado que se baja la consigna. Aplicando esa regla, dos grados más suponen alrededor de un 14 % menos:
- Nuevo consumo: 148,8 × 0,86 ≈ 128 kWh.
- Nuevo coste: 128 × 0,15 ≈ 19,20 €, unos 3,10 € de ahorro en un mes sin perder confort.
Si además baja persianas en las horas de sol y limpia los filtros, el ahorro crece. Para ver cómo encaja ese gasto en tu recibo completo, prueba la calculadora de la factura de la luz.
Consejos para gastar menos con el aire acondicionado
El IDAE recomienda una temperatura de entre 24 y 26 °C en verano, que es suficiente para estar cómodo cuando la diferencia con el exterior no es excesiva. Otros consejos con efecto real:
- No pongas el termostato a 18 °C para enfriar antes: el equipo no enfría más rápido, solo funciona más tiempo y acaba gastando más.
- Evita que entre el sol: toldos, persianas y cortinas reducen mucho la carga térmica, sobre todo en fachadas al sur y al oeste.
- Ventila a primera hora o por la noche, cuando el aire exterior está más fresco, y mantén puertas y ventanas cerradas con el equipo en marcha.
- Limpia los filtros cada pocas semanas en temporada: un filtro sucio obliga al aparato a trabajar más.
- Usa el ventilador como complemento: la sensación de frescor permite subir uno o dos grados la consigna.
- Elige bien la capacidad: un equipo demasiado pequeño trabaja siempre al máximo; uno sobredimensionado hace ciclos cortos e ineficientes.
- Compara el SEER al comprar: la diferencia entre un SEER de 5 y uno de 8 se nota en cada verano de vida útil del aparato. Puedes consultar los datos declarados de cada modelo en la base de datos europea EPREL.
Si quieres comparar el aire acondicionado con el resto de aparatos de tu casa, introduce todos en la herramienta de consumo de electrodomésticos y verás qué peso tiene en tu gasto total.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos kW consume un aire acondicionado de 3.000 frigorías?
A plena potencia, un equipo moderno de 3.000 frigorías suele absorber entre 0,8 y 1,1 kW eléctricos. Pero un inverter pasa la mayor parte del tiempo a carga parcial, por lo que su consumo medio real suele quedar entre 0,4 y 0,7 kW.
¿Es mejor dejar el aire acondicionado encendido todo el día?
Depende. Si vas a estar fuera muchas horas, apagarlo suele ahorrar energía. Para ausencias cortas, con un inverter puede compensar dejarlo a una temperatura algo más alta (por ejemplo, 27 °C) en lugar de apagarlo y obligarlo a arrancar con la casa muy caliente.
¿Gasta más el aire acondicionado o un ventilador?
El aire acondicionado, con diferencia. Un ventilador de pie o de techo consume entre 30 y 70 W, más de diez veces menos que un split en funcionamiento. No enfría el aire, pero mejora la sensación térmica.
¿A qué temperatura debo poner el aire acondicionado para ahorrar?
Entre 24 y 26 °C, según las recomendaciones del IDAE. Cada grado por debajo aumenta el consumo de forma apreciable, así que conviene subir la consigna todo lo que permita el confort.